jueves, 17 de agosto de 2017

Tots som Barcelona i Cambrils


En estas horas trágicas que atraviesa Barcelona, expreso desde aquí mi más profunda y conmovida solidaridad con las gentes de una ciudad donde he vivido momentos intensos de amistad. Una ciudad donde están la agencia editorial y algunas de las casas editoras que han dado mis libros a la luz de la estampa. Solidaridad, también, con todos los pueblos del mundo [días antes hubo masacres en Nigeria y Burkina Fasso], que sufren el terror ciego sembrado por la mano de la intolerancia. Todos los que alguna vez hemos paseado por esa Rambla alegre, diversa y abierta al mundo, hoy triste escenario de muerte, todos formamos parte de su espíritu cosmopolita. Tots som Barcelona i Cambrils.   




El terrorismo fundamentalista de corte islámico no sólo atenta contra europeos. Lo hace con mayor intensidad contra los habitantes de territorios cuya población es musulmana. Y a menudo, de condición muy pobre.

De los 72.000 muertos en atentados yihadistas entre los años 2000 y 2014, más de 63.000 fueron musulmanes. Un tercio de los 86 muertos en el atentado de Niza eran musulmanes. Según Amnistía Internacional, al menos 381 civiles han muerto a manos de Boko Haram desde abril de 2017 en Camerún y Nigeria en medio de un aumento en los atentados suicidas con explosivos.

En toda la región del lago Chad, millones de civiles necesitan ayuda humanitaria urgente a consecuencia de la violencia de Boko Haram. En total son 2,3 millones de personas las que han visto desplazadas en toda la región. Esto incluye 1,6 millones de personas refugiadas e internamente desplazadas en Nigeria y 303.000 en Camerún. Otras 374.000 están desplazadas en Chad y Níger.